yjtyjt
shyj jtyrhtrw6u
dtydtuk
jtdykfyi jdydryu6
erysr6
yjuyk
Adobe Reader
argard
x3m.com.mx
tt65
 
 
 

 

 
               
  >Eventos >Música >Danza y Teatro >Literatura >Cine y Foto >Artes Plásticas  
 
 

Música

 
     
     
 
 

Riviera Maya Jazz Festival 2011

Lugar: Playa Mamitas (Calle 28 Norte y Zona Federal Maritima, Playa del Carmen, Quintana Roo, Mexico)
Cronica por: Adriana Pantoja de Alba
Seccion: Musica

 

Camino por la Playa Mamitas pasadas las 11 de la mañana del domingo 27 de noviembre. A lo lejos, se acumulan las regordetas y oscurísimas nubes que más tarde nos mojarán. El equipo de producción del Riviera Maya Jazz Festival 2011 se apresura a desmontar el gran escenario sobre el que se presentaron Natalia Lafourcade, Jon Anderson y los Yellowjackets, entre otros músicos. Cientos de colillas de cigarro se arremolinan en la arena, saldo de la noche anterior y no veo que alguien tenga intención de limpiarlas: seguro será el mar (me acordé de apenas dos datos: que éstas tardan más de 10 años en biodegradarse y que una sola colilla contamina aproximadamente 50 litros de agua). Menos mal que el público del festival somos de lo mejor: gente bien educada, consciente de la maravilla natural que tenemos enfrente. Pienso también en lo que platiqué con una querida amiga hace un par de noches, precisamente ahí, al calor de unos tragos: ésta se quejaba amargamente de la ausencia de promoción del festival en el sitio. "No hay una sola lona visible", decía (sí había, pero colocada debajo del escenario, un lugar que en efecto resulta poco estratégico). Luego de darle vueltas, veo que tiene toda la razón (o en parte, al menos, porque también criticaba la falta de presencia de patrocinadores). Sobre lo primero, es cierto: podría haber más información que a los asistentes nos aclarara los días, los horarios, la programación y los datos básicos de quienes organizan el festival, ¿a poco no? Lo de la ausencia de la imagen de los patrocinadores en el lugar, espero, haya sido producto de una política claramente razonada y asumida, y no una omisión por descuido o improvisación. Si fuera por esto último, amiga, entonces sí que te no te habrías equivocado. Para concluir, diría que el festival justifica su existencia por la mera aparición de los miles de asistentes cada noche (que no es poco cosa, al contrario). Así que ahí estuvimos todos: los amantes del jazz, los aficionados, los interesados y hasta los que iban pasando y se quedaron... Y para muestra, un botón: en la última noche, si las cuentas no me fallan, estuvimos alrededor de 6 mil almas, ¡nada mal!

     

 

 
fjtdu
sdtujy dfyjkyt rtsty7k
djyil
l,uftr   eh
ku